5/8/07

Antecedentes


El movimiento de independencia y los gobiernos que emanaron de ella, poco pudieron hacer para desarrollar la región. Con la guerra de 1847 con Estados Unidos y la anexión de estos territorios, hubo un cambio importante en la explotación de la tierra, de ser un monopolio feudal, se transforma en un monopolio capitalista. Esto contribuyó considerablemente a su desarrollo, aunado con la construcción del ferrocarril que los comunicaba con el resto de la unión americana, se desarrolló el comercio, la circulación de capital y la explotación intensiva de la tierra.


Pronto se dieron las primeras manifestaciones de la migración hacia esta región, constituida en gran parte por asiáticos que buscaban ahí una fuente de trabajo y la esperanza de mejorar sus vidas.


Ante las grandes inversiones de capital bancario, además de agroindustrias, se requirió cada vez más de mano de obra. Durante el porfiriato, comenzó a darse con mayor intensidad los flujos migratorios de mexicanos hacia los Estados unidos, debido al proceso de descampesinización que se dio durante su régimen.


Las primeras políticas migratorias surgen en 1917, con el fin de regularizar a los emigrantes principalmente mexicanos. Posteriormente surgieron otras políticas con el objetivo de poder controlar la oferta y demanda de mano de obra, es el caso de la Ley de cuotas que se plantea como una solución para limitar cuantitativamente el flujo migratorio. En 1929 con la crisis del capitalismo mundial se endurecen estas políticas originando deportaciones masivas hacia México, por existir demasiada mano de obra en Estado Unidos.


Al ingresar los norteamericanos a la segunda guerra mundial, se requirió de mano de obra que pudiera sustituir y producir lo necesario para el frente de guerra. El programa Braceros firmado con México en 1942, solucionó este problema contratándose aproximadamente 5 millones de trabajadores mexicanos, (Jorge Durand 2003)


El programa se extendió a petición de Estados unidos, hasta 1964. Posteriormente, volvió a resurgir el problema de el exceso de mano de obra, una de las propuestas fue la Ley Carter el cual otorgaba permisos temporales de trabajo a las personas que hubieran ingresado a Estados Unidos antes de 01 de enero de 1977, sin embargo, esta ley nunca logró implementarse.
En 1986 surge la Ley Simpson-Rodino, que en su esencia no pretendía evitar la entada de trabajadores indocumentados mexicanos, sino que llevaba la intención de ejercer un mayor control sobre los indocumentados de todas las nacionalidades.


Los cambios generados por los acontecimientos del 11 de septiembre de 2001, han impactado la política bilateral entre México y Estados Unidos en materia migratoria de tal forma que las políticas migratorias también experimentaron cambios durante y después de este suceso, así mismo el flujo migratorio ilegal y legal se ha visto afectado.